Por fin se ha estrenado en cines ‘Los asesinos de la luna’ de Martin Scorsese. La película, una superproducción de 200 millones de dólares y tres horas y media de duración, adapta la novela de no ficción escrita por David Grann, que relata un episodio negro de la historia de Estados Unidos. Uno marcado por la corrupción, la codicia, el racismo y la muerte. Vamos a repasar los acontecimientos que tuvieron lugar de verdad en Oklahoma en los años 20, así que no sigas leyendo si no has visto todavía la película.

Los desafortunados protagonistas de esta historia son los Osage, una tribu nativo americana que fue obligada a establecerse en Oklahoma. Lo que al principio era un acto más de injusticia por parte del gobierno de Estados Unidos contra la población nativoa mericana resultó ser un regalo envenenado. Las tierras de los Osage, que consiguieron que se consideraran de su propiedad y que solo podían heredar Osage, eran muy ricas en petróleo, pero no se descubrió hasta tiempo después.

Los Osage se convirtieron así en personas muy ricas, y en objetivos muy jugosos porque los derechos sobre esas tierras solo se podían heredar, no comprar, pero una ley posterior permitía que los descendientes de los Osage que no fueran de la tribu pudieran heredar.