Santo Domingo.-  ¿Buscando destinos australes frescos y brillantes para finales y principios de año? Conoce Los Alerces, un paradisíaco parque nacional de Argentina declarado Patrimonio de la Humanidad este 2017.

Los paisajes australes del continente americano tienen en este parque muchos de sus más impresionantes panorámicas, compuestas por lagos (Rivadavia, Verde), ríos, cerros, pinturas rupestres, cascadas (Irigoyen, Tío Mindo), miradores naturales, observatorio de huemules y un alerzal milenario que atrae a cientos de turistas.

Ubicado en los Andes del norte de la Patagonia y con una superficie de 259,570 hectáreas, la Administración de Parques Nacionales de Argentina destaca que han sido las sucesivas glaciaciones las que han moldeado el paisaje de la región creando características espectaculares como morenas, circos glaciales y lagos de aguas claras.

El principal motivo que inclinó la decisión de la Unesco para declarar bien común de la humanidad unas 188,379 hectáreas de este lugar es la conservación en el parque de los bosques milenarios de alerces (Fitzroya cupressoides), con ejemplares que llegan a alcanzar los 2,600 años de existencia.

PATRIMONIO NATURAL

FACILIDADES.  Para los visitantes, el parque dispone de campamentos organizados, campamentos agrestes, áreas de acampe libre, cabañas, hosterías, un refugio, comedores, proveedurías y kioscos. Todos los servicios turísticos de exigencias mayores los ofrecen en las ciudades de Trevelin (a 26 kilómetros) y Esquel (a 52 kilómetros). Las guías recomiendan visitar en Esquel La Trochita, uno de los pocos trenes a vapor que siguen circulando en el mundo, y en Trevelin las memorias de la colonización galesa “con sus casas de té, sus festivales de poesía y canto, el Museo Nant Fach -un molino reciclado- y las cascadas Nant-y-Fall”. Más en parquesnacionales.gob.ar

SENDERISMO
El parque pertenece a la provincia del Chubut. Desde la sede administrativa y el centro de visitantes, en Villa Futalaufquen, una serie de senderos de baja dificultad permiten conocer los alrededores.

 

¿DE VISITA?
Ubicado en la ecorregión de los Bosques Patagónicos, el lugar tiene un clima templado a frío y húmedo. La mejor época para visitarlo es a fines de primavera, verano y principios de otoño (entre noviembre y abril). El lugar es hogar de los más australes ejemplares de alerces, caña coligüe, arrayán y coihue. En el Brazo Norte del lago Menéndez se halla el alerzal más longevo conocido.

 

CONÍFERA ENDÉMICA DE AMÉRICA DEL SUR
Los Alerces se ubica en la cuenca del río Futaleufú, que abarca un complejo sistema de ríos y lagos encadenados que regulan el drenaje de la nieve y la lluvia. ¿Qué tiene de particular este destino? Está dominado por el Bosque Patagónico que ocupa parte del sur de Chile y Argentina. Este ecosistema, señala la Unesco, “es uno de los cinco tipos de bosques templados del mundo y la única ecorregión de bosques templados de América Latina y el Caribe”. Se trata de un hábitat que sirve de protección a especies especies endémicas y amenazadas de flora y fauna como la población de alerce (Fitzroya cupressoides), una conífera endémica de América del Sur. El área protegida alberga además otras especies amenazadas como el huemul, «en un entorno de imponentes montañas con hielos y nieves eternas que conmueven los sentidos y manifiestan una majestuosa naturaleza».