Energía oscura es el nombre que recibe una fuerza desconocida que hace que el universo se expanda cada vez más deprisa. Actuando de un modo que, a grandes rasgos, se opone a como opera la fuerza de la gravedad, la energía oscura tiende a separar unas de otras las acumulaciones de materia.
La energía oscura temprana es un fenómeno, hipotético, similar a la energía oscura de hoy en día, que quizá hizo solo una breve aparición en la infancia del universo, influyendo en la expansión del universo antes de desaparecer por completo.
A juzgar por las conclusiones de un estudio reciente, en los primeros mil millones de años del universo, esta breve y misteriosa fuerza pudo provocar la formación de más galaxias de alto brillo que las que, según las teorías convencionales más aceptadas, deberían haber existido.
Este estudio es obra de un equipo encabezado por Xuejian Shen, del Instituto Kavli de Astrofísica e Investigación Espacial, adscrito al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos.
Si esa energía oscura temprana existió, ello podría resolver dos de los mayores enigmas de la cosmología y llenar algunos vacíos importantes en la reconstrucción de cómo evolucionó el universo primitivo.
Uno de los enigmas es la “tensión de Hubble”, que se refiere a un desajuste en las mediciones de la velocidad de expansión del universo. El otro tiene que ver con las observaciones de numerosas galaxias primitivas pero muy brillantes que existieron en una época en la que el universo primitivo debería haber sido bastante menos brillante.














