Cuando, hace más de cinco décadas, Mario Vargas Llosa hizo que Zavalita mirara la avenida Tacna «sin amor», transformó a Lima de simple escenario a personaje principal de una prolífica y destacada carrera literaria que le dio fama mundial y lo llevó a ganar el premio Nobel de Literatura.

Aunque el escritor siempre se mostró orgulloso de haber nacido en Arequipa, la segunda ciudad más importante de Perú, pasó sus primeros años en la boliviana Cochabamba y la norteña Piura, antes de llegar a Lima a los 10 años con sus padres.