De los planes a la acción, de la pasividad a lo muy activo, de los proyectos a desatar toda una guerra de papeletas, todo esto representa la transformación que ocurre en marzo alrededor de la Liga Dominicana de Béisbol.
El mes, que hace solo un par de años representaba una especie de esparcimiento para los ejecutivos y dejar atrás todo el trajín y el stress acumulado por la temporada anterior, ha pasado a ser toda una batalla de actividad y estrategias entre las franquicias que integran Lidom.
Es una especie de la Locura de Marzo en el béisbol, como bien es llamado al baloncesto universitario de Estados Unidos (NCAA).
En los pasados 10 días y producto de la agencia libre unos mas de 30 peloteros han cambiado de camisetas en la Liga, que incluye un grupo con capacidad de convertirse en determinantes para sus nuevas novenas.














