POR ESTRELLA FLORES-CARRETERO
Entre las habilidades principales con las que debe contar un líder y, por tanto,
las organizaciones, está la asertividad, la capacidad para comunicarse de forma
directa, correcta, clara, con la determinación necesaria, pero cuidando siempre
de no herir los sentimientos de los demás.
Los empresarios no siempre enfrentan situaciones cómodas ni agradables. A
menudo, tienen que tomar decisiones impopulares en bien de la productividad
y por el logro de los objetivos de la corporación. Dar instrucciones, mostrar
desacuerdos, asignar tareas, exigir el cumplimiento de las expectativas,
comunicar noticias desagradables, establecer criterios contrarios a las propias
creencias… son algunas de las tareas. Pero eso no significa que su liderazgo
sufra mermas si sabe cómo ser asertivo de la manera adecuada.
La asertividad es una cualidad importante que todo directivo debe entrenar; no
se trata de una habilidad innata, sino que conviene trabajarla a fondo, porque
de ella dependerá el éxito del liderazgo.
- Ser asertivo no significa ser autoritario, no es imponer el propio criterio,
sino escuchar, pedir opiniones, tener en cuenta a los demás, negociar y tomar
las decisiones oportunas. La asertividad no está reñida con el concepto ganar-
ganar, en el que todas las partes, de forma constructiva, trabajan por un mismo
objetivo y nadie se siente perdedor. La persona asertiva no busca solo
satisfacer sus intereses, sino también tener en cuenta los de los demás. -
Comunicar de forma asertiva implica que el mensaje queda claro, con lo que
será imposible dar lugar a versiones, suposiciones o interpretaciones diferentes
que dificulten el logro de objetivos. -
La persona asertiva habla de forma directa, relajada, dice lo que piensa, pero
tiene en consideración los sentimientos de los demás y lo expresa diciendo:
«Sé que esto supone un esfuerzo extra…», «entiendo cómo te sientes…»,
«lamento que algo tan importante para ti…», «tienes parte de razón…», «estoy
de acuerdo contigo en que…». Por supuesto nunca olvida reforzar a su equipo
ni mostrarle públicamente su agradecimiento. -
Liderar de manera asertiva implica mayor eficiencia. Confiar en los demás y
poder delegar porque existe un buen ambiente de colaboración, participativo y
positivo, hace a las empresas eficientes. Su equipo confía en un líder que no
impone, sino que escucha, dialoga y busca soluciones.
La asertividad se expresa con palabras, pero también con el lenguaje corporal.
Cuando uno está seguro de lo que debe hacer, lo comunica con una postura
erguida, pero relajada, no tensa; emplea los gestos de apoyo justos, que dan al
mensaje la importancia que merece; no evita el contacto visual, mira a los
demás de forma amable, no incisiva, a la cara, sin risas ni sin enfado; su tono de voz es el adecuado; transmite honestidad y respeto.














