Si había un equipo que necesitaba una victoria, ese era el Licey.
Anoche, enfrentando al que sin quizás, ha sido el mejor lanzador abridor del torneo, Aaron Sánchez, los Tigres se sacudieron y pudieron derrotar a los Toros del Este 6-3 para así romper una racha de cinco derrotas consecutivas. También evitaron ponerse ocho juegos por debajo de .500.














