Al menos 41 personas, incluidos niños, han muerto en República Dominicana solo en dos explosiones ocurridas en siete meses, la de San Cristóbal y la del carnaval de Salcedo, mientras el sistema de atención para estos pacientes carece de más unidades especializadas, de un banco de piel y tejidos y de donantes cadavéricos.
Para curar a los ingresados por la tragedia más reciente en Salcedo, el Gobierno dominicano tuvo que recurrir a la ayuda de México a fin de obtener casi 4,000 cm2 de tejido de piel humana. El suceso ha dejado cuatro muertos, tres niños y un adulto, además otros siguen internos en estado crítico.
Listín Diario abordó, con los actores del sistema, esta realidad y la necesidad de un bando de piel y tejidos, antes de la explosión ocurrida en San Cristóbal en agosto pasado que dejó un saldo de 37 muertos y 59 lesionados, y retoma la necesidad de aunar esfuerzos para avanzar en materia de atención a los pacientes quemados.
El presidente de la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, neurocirujano José Joaq














