La capital de Haití vive este martes una jornada de relativa calma, lejos de las sangrientas escenas de la víspera, cuando el sector de Pétion-ville, en las colinas de Puerto Príncipe, amaneció con más de una docena de cadáveres en sus calles.
Hoy Puerto Príncipe presenta una imagen de aparente normalidad, aunque desde hace tiempo la situación dista de ser tranquila, y mucho menos desde que a finales de febrero pasado las bandas armadas iniciaran un incremento de sus ataques a instituciones, empresas, prisiones, residencias privadas o infraestructuras.
En medio de la relativa mejoría de este martes, se conoció que siguen los secuestros (entre ellos del que fuera portavoz de la presidencia en la administración de Michel Martelly, el periodista Lucien Jura, en su propia residencia) y que los ataques de las bandas en los sectores acomodados de Laboule y Thomassin dejaron la víspera muertos y heridos.
Por su parte, la Policía Nacional de Haití (PNH) hizo un balance hoy de sus operaciones desde el pasado fin de semana en «d














