Estos reptiles, cuando son venenosos, matan a 400 personas a diario alrededor del mundo y casi la mitad son niños. Además, por cada persona que muere, de tres a cinco personas quedan permanentemente discapacitadas, aumentando la pobreza en las comunidades rurales.

La Organización Mundial de la Salud lanzó una nueva estrategia para reducir a la mitad las muertes por mordedura de serpiente, que se cobran miles de vidas cada año.

Estos reptiles muerden a casi 7400 personas cada día, provocando la muerte de cerca de 400. Eso son 2,7 millones de casos al año y hasta 138.000 fallecimientos.

Las mordeduras de serpiente cubren muchos sectores, pero el agrícola es el que tiene la población a mayor riesgo.

“Las mordeduras de serpiente cubren muchos sectores, pero el agrícola es el que tiene la población a mayor riesgo. El 40% de las víctimas mortales son niños. Este es un proyecto nuevo que estamos llevando a cabo con fervor”, aseguró la doctora Bernadette Abela-Ridder, especialista de la OMS.
El envenenamiento por mordedura de serpiente se considera como una enfermedad tropical desatendida, responsable de un enorme sufrimiento, discapacidad y muertes prematuras en todos los continentes.

Anualmente más de 5800 millones de personas corren el riesgo de encontrarse con una serpiente venenosa y el costo económico de los ataques de estos reptiles es inmanejable en la mayoría de los países, ya que afecta no solo a las víctimas sino a sus familias, especialmente en comunidades pobres en países de ingresos bajos y medios que no tienen seguridad social.