La actual crisis humanitaria en Venezuela está acelerando la reaparición de enfermedades transmitidas por vectores como la malaria, la enfermedad de Chagas, el dengue y el virus Zika, y amenaza con poner en peligro las mejoras en salud pública logradas por el país durante las últimas dos décadas. Así de contundente se muestra un equipo de expertos en la revista ‘The Lancet Infectious Diseases’, quienes presentan un artículo de revisión que proporciona la evaluación más completa del impacto de la crisis en Venezuela.

 

Con el colapso del sistema sanitario y la drástica disminución de los programas de salud pública y vigilancia de enfermedades, las enfermedades transmitidas por vectores (insectos como los mosquitos y las garrapatas) están aumentando y se han extendido a nuevos territorios en todo Venezuela. Un país que fue un líder regional en salud pública y control de vectores, y el primer país certificado por la OMS en erradicar la malaria en 1961.

 

Lo preocupante es que los expertos creen que esto podría ser solo la punta del iceberg. «Además del retorno del sarampión y otras enfermedades infecciosas prevenibles por vacunación, el aumento continuo de la malaria pronto podría volverse incontrolable. La cruda realidad es que en ausencia de medidas de vigilancia, diagnóstico y preventivas, estas cifras probablemente representan una subestimación de la situación real», advierte Martin Llewellyn de la Universidad de Glasgow (Reino Unido) quien dirigió la investigación junto con colegas venezolanos, colombianos, brasileños y ecuatorianos.