La bióloga, educadora y conservacionista Andrea Thomen, gerente de Proyectos del Grupo Jaragua; y Eladio Fernández, naturista y fotógrafo conservacionista especializado en flora, fauna y paisajes del Caribe, comparten con Listín Diario sobre el valor ecológico de las aves endémicas de La Española.

Resaltan su importancia como patrimonio natural, su estado de conservación, amenazas, sitios prioritarios de conservación, los servicios ambientales que brindan, la agricultura amiga de las aves y los mejores enclaves para observarlas.

También analizan cómo impactan las especies introducidas a las aves endémicas y qué se puede hacer para detener la pérdida y degradación de sus hábitats.

Su conservación “no debe parar en los límites de las áreas protegidas, ya que las aves ‘no conocen fronteras’”, dice Thomen.

“Sin sus ambientes, las aves pierden sus fuentes de alimento y protección (…). El público puede apreciar y valorar las aves endémicas solo a través del conocimiento”, expresa Fernández.

ANDREA THOMEN: “Las aves endémicas son parte de nuestro patrimonio natural y de nuestra cultura como isla y como nación dominicana».

¿Cuántas especies endémicas tenemos y en qué estado de conservación se encuentran?

El número de especies de aves endémicas de La Española depende del enfoque taxonómico utilizado. Algunas instituciones científicas rigen la nomenclatura basándose principalmente en biología molecular y otros en diferencias morfológicas y del comportamiento de las aves. Según la Sociedad Americana de Ornitólogos (AOS, American Ornithologists’ Union) tenemos 29 endémicas de la isla, mientras que BirdLife International identifica hasta 32 especies como endémicas. Con los avances de los estudios genéticos, es posible que estos listados sean revisados y sigan cambiando en las próximas décadas.

¿Cuáles retos o amenazas enfrentan las aves endémicas?

Las principales amenazas  son la pérdida  y degradación de su hábitat por cambios de uso de suelo, la sobreexplotación (cacería o captura), los impactos directos e indirectos del cambio climático, la contaminación y el impacto de las especies exóticas invasoras.

¿Cómo puede el cambio climático impactar a las aves endémicas? ¿Qué podemos hacer?

Los modelos de cambio climático indican que un aumento en la temperatura global cambiaría la frecuencia y la cantidad de lluvia en las localidades de nuestra isla. Ya se ha demostrado que esto impactaría los tiempos de floración y fructificación de las plantas de nuestros bosques. Nuestras aves endémicas dependen de distintos recursos alimenticios (frutas, semillas o insectos) que están atados o vinculados a las lluvias y a los períodos de sequía. Ya diversos estudios en zonas tropicales, y hasta en Puerto Rico, han demostrado que las aves están cambiando su distribución (dónde se encuentran) y hasta sus comportamientos (alimenticios y de reproducción) debido al cambio climático. Sin embargo, si las aves endémicas no se adaptan lo suficientemente rápido, estos cambios pueden causar la extinción de especies. Nuestras aves de montaña, como nuestro Papagayo o el Pico Cruzado, son algunas de las más vulnerables. Aparte de esto, los cambios en la frecuencia y la magnitud de las tormentas tropicales y huracanes pueden decimar a poblaciones pequeñas y vulnerables.

¿Cómo impacta la cacería y sobrecaptura a las poblaciones de aves endémicas? ¿Cuáles son las más afectadas?

La cacería y captura conlleva a que se “remuevan individuos” de una población con grandes consecuencias a largo plazo. En nuestra isla, las aves “grandes y carismáticas” son las más afectadas por la captura de aves vivas, incluyendo nuestros loros endémicos (la cotorra y el perico de La Española) y nuestros córvidos (el cuervo y el cao). Estas cuatro especies son capturadas para la tenencia y el comercio nacional como mascotas. En el caso de los cuervos, hasta hace poco, eran todavía consumidos como alimento en algunas zonas de Los Haitises. Históricamente, el perico era cazado en zonas agrícolas. En el caso de nuestros loros, el “pichoneo” afecta el “reclutamiento”, ya que se disminuye la cantidad de aves jóvenes en la población. Es posible que muchas de las cotorras y pericos que veamos volando sean aves relativamente viejas, ya que son especies longevas. Si la captura ilegal continúa, llevaremos a estas especies al borde de la extinción.  Nuestras especies endémicas rapaces (el gavilán de La Española y la lechuza cara ceniza) son frecuentemente cazados por su “mala reputación.” Muchas personas les tienen miedo a las lechuzas, y sin conocer su importante papel en el control de roedores, las matan debido a creencias falsas. Nuestras perdices y palomas (incluyendo algunas endémicas del Caribe) son unas de las aves más impactadas por la cacería recreativa.

¿Cuáles sitios se han identificado como prioritarios para la conservación de las aves endémicas? ¿Qué es un Important Bird Area? República Dominicana cuenta con 21 áreas designadas como “Important Bird Areas” o “Areas Importantes para las Aves y Biodiversidad”. ¿Qué significa esto? La organización BirdLife International, que es una organización sombrilla, sin fines de lucro con más de 110 socios a nivel internacional ha identificado más de 13,000 sitios designados como “Important Bird Areas” o “Áreas Importantes para las Aves y Biodiversidad”.
De estos, 21 se encuentran en República Dominicana, incluyendo áreas protegidas y algunos sitios no protegidos que son importantes para nuestras especies amenazadas (como el Parque Nacional Jaragua), aves endémicas (como la Sierra de Bahoruco) y sitios con grandes aglomeraciones de aves acuáticas (como la Laguna Cabral). Estos sitios son reconocidos internacionalmente como los sitios prioritarios para la conservación, el monitoreo, la investigación y el manejo poblacional de las aves.

¿Cómo podemos lograr la conservación de aves endémicas importantes en las zonas agrícolas del país? ¿Qué es agricultura “bird-friendly” o amigos de las aves?

La conservación de las aves no debe parar en los límites de las áreas protegidas, ya que las aves “no conocen fronteras”. Ya que gran parte de nuestro territorio nacional es utilizado para actividades agrícolas y ganaderas, es importante asegurar que nuestras especies endémicas puedan utilizar y moverse mediante estos paisajes. Por ejemplo, se recomienda la reforestación  con especies nativas y endémicas  y el uso de “cercas vivas” en parcela agrícolas. La agroforestería de sombra, como el café y el cacao, puede servir como una estrategia para conservar algunas especies endémicas, como el carpintero bolo, el zumbador esmeralda, y hasta las cotorras y pericos pueden utilizar los cafetales con sombra nativa.

¿Qué tipo de estudios se necesitan para entender mejor qué acciones podemos realizar para conservar las aves endémicas? ¿Qué tipo de acciones y esfuerzos de integración comunitaria se están realizando a nivel nacional?

Se necesita conocer mejor las preferencias de hábitats y los recursos alimenticios que utilizan las aves endémicas que se alimentan de frutas para poder guiar los esfuerzos de restauración de ecosistemas a nivel nacional. También, es importantísimo conocer el estado actual de las poblaciones de algunas especies que se cree que han declinado en las últimas décadas (como la cigua canaria) y otras que son muy “raras” como la cúa y el zorzal de La Selle.

¿Qué es el aviturismo y cómo puede aportar a la conservación de las aves endémicas?

La observación de aves es una actividad recreativa que también aporta a la generación de ingresos. Existen turistas especializados que visitan nuestra isla con el fin de conocer nuestras aves y documentarlas en sus “listados de vida.” El turismo de observación de aves tiene un gran potencial de integrarse a las iniciativas existentes de turismo comunitario y rural, particularmente dentro de nuestras áreas protegidas. Muchos avituristas estarían interesados en observar nuestras aves endémicas más amenazadas, como la cúa y el gavilán de La Española.

 ¿Qué servicios ambientales brindan las aves?

Las aves endémicas mantienen el balance de nuestros bosques y humedales. Algunas endémicas comunes que se alimentan de frutas, como la cotorra y la cigua amarilla, aportan a la dispersión de semillas, y así, a la regeneración de los bosques. Las endémicas que se alimentan principalmente de insectos, como el pájaro carpintero, aportan al control de plagas para la agricultura y el mantenimiento de los bosques. Las aves carnívoras, como el gavilán de La Española, están al tope de las cadenas alimenticias en los sitios que se encuentran. Las aves endémicas son parte de nuestro patrimonio natural y de nuestra cultura como isla y como nación dominicana. Estas tienen un valor intrínseco, y con su belleza, aportan a la recreación y la generación de ingresos mediante el turismo de naturaleza.