La fragmentación del complejo de áreas protegidas de la provincia de Montecristi, en el Noroeste dominicano, pone en riesgo la sostenibilidad social, económica y ecológica de una región que alberga uno de los sistemas de manglares más desarrollados del país.

El pasado martes, organizaciones ambientales que forman parte de la Coalición para la defensa de las áreas protegidas denunciaron que en la construcción del muro fronterizo que se levanta entre República Dominicana y Haití han sido destruidos miles de metros cuadrados de manglares del Refugio de Vida Silvestre Laguna Saladilla, ubicado en el municipio Pepillo Salcedo (Manzanillo).

La destrucción se produjo, informaron los ecologistas, “en el proceso de construcción y relleno de una trocha de más de 20 metros de ancho para dar paso a una carretera de más de 20 kilómetros de largo”.

Esta fragmentación traerá como consecuencia la pérdida de la biodiversidad y el desequilibrio en las poblaciones que queden aisladas, explica Aleyda Capella, coordinadora de la campaña educativa ManglarES, que implementan en el país el Grupo Jaragua y la organización Seacology, al participar en el Encuentro Verde Listín Diario junto a la bióloga Yvonne Arias y la antropóloga ambiental Eladia Gesto.

Las expertas alertan de que, con esta acción, el Estado dominicano está provocando la extinción de uno de los principales p