La estrella estadounidense y Lady Gaga y el puertorriqueño Ricky Martin aparecieron este domingo por sorpresa en el descanso del Super Bowl LX protagonizado por Bad Bunny.

Con un vestido azul, la cantante cantó una versión en merengue de ‘Die With A Smile’ y se puso a bailar junto a Bad Bunny el inicio de ‘Baile Inolviable’.

Martin, por su parte, apareció sentado en una de las sillas blancas que dan portada a su disco ‘DtMf’.