Después de declarar su preferencia homosexual, Ricky Martin no deja de ser objeto del morbo público sobre su inclinación y aunque encontró un mundo más abierto, de mayor tolerancia, desde hace dos décadas no ha podido sacudirse de esa mirada suspicaz de mucha gente, que ha vuelto a ser intensa tras la denuncia de acoso por parte de un sobrino.

Desde jovencito, Ricky despertó suspiros y hechizó a varios corazones de ambos sexos. La primera novia que se le conoció al puertorriqueño fue la tenista argentina Gabriela Sabatini, con quien inició una relación en el 1992, pero no trascendió ya que duraron pocos meses.

Dos años después llegó a su vida la conductora Rebecca de Alba, que sí fue una relación más larga y con quien duró 11 años. Incluso se habló de que ella perdió un bebé de él.

También se le relacionó a las cantantes mexicanas Alejandra Guzmán y Sasha Soko, a la modelo letona Inés Misan, a la bailarina Adriana Briega y a la cantante francesa Patricia Kass.

Sin embargo, su real sentir andaba por las personas de su mismo sexo. De hecho, su homosexualidad era un secreto a voces durante años, pero la confirmación se produjo en 2010, una década después de una polémica entrevista donde la periodista Barbara Walters puso entre la espada y la pared al cantante para que «saliera del armario».

Martin evitó entonces responder con claridad a la cuestión sobre si era o no gay y posteriormente Walters fue acusada de «destruir la carrera» del cantante.

«Pienso en ello ahora y siento que fue una pregunta inapropiada», explicó la periodista en 2010 a un medio canadiense.

Aquel encuentro con Walters llegó cuando Martin había alcanzado la fama mundial con su éxito «Livin’ La vida loca» (1999) y en medio de los rumores sobre la homosexualidad del puertorriqueño.

«Sabes que podrías parar esto. Podrías decir, como muchos artistas han hecho, ‘sí, soy gay’, o podrías decir ‘no, no lo soy’, o podrías dejarlo ambiguo. Yo no quiero ponerte en esa situación, pero está en tu poder hacerlo», le dijo Walters a Martin en el año 2000.

El cantante prefirió no pronunciarse en aquel momento y esperó hasta ayer para dar respuesta a la incisiva Walters mediante un texto publicado en su web en el que admitió que se reprocha haber ocultado durante tanto tiempo su sexualidad.

Martin explicó que «mucha gente» le dijo que «no era importante» confesar su homosexualidad, pues «no valía la pena» ya que su carrera «se colapsaría», por lo que tenía que seguir adelante con su «casi verdad».

«Muy mal», dijo en su misiva, redactada con motivo del anuncio de que está trabajando en escribir sus memorias.

Enrique Martín Morales, nombre real del artista,  aseguró que durante tiempo se dejó «seducir por el miedo» y saboteó su vida.

Aliviado luego de revelar su «secreto», el cantante vio cómo se multiplicaban las muestras de afecto y respeto de sus amigos, compañeros de profesión y admiradores.