Eran las 9:36 de la noche del pasado viernes, cuando una llamada procedente de la Academia de Béisbol Amauris Nina alegró los rostros de los esposos Talmaré-Pimentel.
Era casi nula tener una comunicación a esas horas, hecho que hizo pensar a Baltazar Talmaré, el padre de Gustavo, que su vástago, uno de los principales prospectos de Enero 15 para el 2027, ya hubiera pre-acordado con una de las al menos dos decenas de franquicias de Grandes Ligas en disputa de sus servicios.














