La Corte Suprema amplió de forma drástica el poder presidencial el lunes al respaldar los despidos del presidente Donald Trump de los jefes de agencias federales independientes, con una excepción importante: la Reserva Federal.
Los jueces permitieron que la gobernadora de la Fed Lisa Cook se mantenga en su cargo mientras combate el intento del mandatario republicano de despedirla por acusaciones de fraude hipotecario, que ella ha negado.
Pero, salvo en el banco central del país —con su función de fijar las tasas de interés—, el tribunal sostuvo que los presidentes tienen libertad de despedir a los jefes de agencias a voluntad, pese a leyes federales que exigen una causa para esos despidos y a una decisión de hace 91 años que había limitado la autoridad del Ejecutivo.














