La reina Isabel II posee varias residencias oficiales, como Sandringham House, el Castillo de Windsor, el Palacio de Buckingham y el Palacio de Holyroodhouse (su casa en Escocia). Y cuando llega la época decembrina, todas ellas son decoradas con motivos navideños.
Luego de las fiestas de fin de año, las decoraciones se retiran y se guardan, excepto en Sandringham House, el lugar donde la Reina y su familia pasan las vacaciones navideñas. De hecho, llega febrero y los adornos navideños siguen ahí, a la vista de todos.
Por tradición, toda la decoración decembrina se retira después del 6 de febrero y ésta es la razón: resulta que el padre de Isabel II murió justo el 6 de febrero de 1952 en Sandringham House. Por ello, la Reina está en dicha casa cada 6 de febrero, para recordar la ocasión.
Pasado el aniversario luctuoso del Rey, Isabel regresa a Buckingham Palace, donde reside de manera regular y los adornos de Sandringham House se guardan para diciembre.
¿Tradición eterna?
Y eso ha ocurrido desde hace 67 años. La pregunta es si su hijo Carlos o sus nietos continuarán con la tradición una vez que la reina Isabel II ya no ocupe el trono.














