El proyecto de ley de modernización fiscal, recientemente retirado por el presidente Luis Abinader ya no va, ni este año, ni en el próximo. El rechazo al proyecto lleva al Gobierno a ir tras los evasores y corregir la alta informalidad que impera en la economía, en busca de que los recursos que aspiraba obtener retomando las acciones de la Ley 253-12, de reforma fiscal, y con medidas administrativas.

En el país, los datos de evasión son de cerca de un 63% en el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y se estima que en el Impuesto sobre la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) ronda del 43% al 47%, lo que ha generado cuantiosas pérdidas al fisco.