LA MISION DE SER POLICIA

Por: José Carlos González.

Charles Chaplin hizo reír al mundo burlándose de la figura de autoridad que tanto respeto inspiraba en la sociedad desde tiempos inmemoriales. El policía se tropezaba, le caía una cubeta de pintura o de agua sobre su cabeza o le caía una escalera encima. Como él hubiera querido, la fórmula para hacer reír a la gente había sido descubierta. Desde entonces, los medios de comunicación han tenido a su personaje favorito para vender sus publicaciones o sus programas; el policía aparece ridiculizado en algunas deficiencias de su labor, sin importar que se dañe aún más su imagen o se deteriore su autoridad. Sin “darse cuenta”, los medios destruyen un valor del orden social y del mundo civilizado.

Para entender a ese tan cotidiano, pero al mismo tiempo extraño ser al que pocos conocen y que muchos no entienden, pero que todos critican por ser autoridad – así como al maestro, al sacerdote – al policía no se le puede perdonar un error por lo que representa (liderazgo moral de una comunidad) y especialmente porque siempre está ante el escarnio público generado por los medios, a través de imágenes que refuerzan los prejuicios contra el policía.

Ante tal situación convendría entonces revisar y tratar de entender el “Perfil de un Policía”

“Un policía debe ser una mezcla de todos los hombres: un santo y un pecador, un diablo y un dios.

Es al mismo tiempo el más buscado y el menos deseado entre los hombres. Es un ser extraño al que se le llama señor de frente y perro por la espalda. Debe ser tan diplomático que pueda mediar en un altercado entre dos individuos haciéndoles creer a cada uno de ellos que han ganado.

Si el policía va bien vestido es un presumido; si su forma de vestir es descuidada, es un abandonado. Sí es agradable, es un loco; sí no lo es, es un gruñón.

El Policía debe ser capaz de sostener una pelea con dos hombres que sean dos veces más fuertes y más jóvenes que él sin dañar su uniforme y sin ser brutal. Sí consiguen pegarle, es un cobarde; si es él quien pega es un bruto. Tiene que tomar una decisión en un instante, cuando la misma cuestión le llevaría varios meses a un abogado.

Tiene que ser el primero en llegar al lugar de un accidente y dar un diagnóstico de lo más preciso; devolver la respiración, cortar una hemorragia, entablillar una articulación, traer al mundo un bebe y, sobre todo, asegurarse de que una víctima vuelva bien, indemne, a su casa.

El Policía debe ser un experto en el manejo de las armas de fuego. Tiene que ser capaz de sacar su arma de inmediato y alcanzar su objetivo, allí donde no le haga ningún mal grave a un asesino que no hizo el mínimo de los razonamientos para matar a una persona, y a continuación, después de brindarle atención médica, explicar exhaustivamente por qué ha disparado, y en ocasiones enfrentar el sometimiento a la ley por cumplir con sus responsabilidades.

Un Policía debe conocer todo y saber de todo… Pero no se debe decir nada. Tiene que saber dónde se cometen todos los pecados del mundo, pero no cometer ningún. Tiene que partir de un solo cabello, descubrir el delito, el arma del crimen, el nombre del culpable y dónde se le puede encontrar. Si él lo encuentra es un afortunado, si no, es un inútil.

El Policía debe seguir una pista hasta el final, trabajar jornadas completas para encontrar un testigo que ha visto todo… Pero que niega acordarse. Escarba en los desiertos y escribe informes con el fin de establecer una prueba infalible que será destruida por los sabios fiscales o jueces que están para impartir justicias.

Debe ser un pastor, un trabajador social, un diplomático, un duro, un caballero. Y sobre todo tiene que ser un genio pues tiene que mantener una familia de manera irreprochable… Sí, a pesar de todo, vive lo suficiente para ver a sus hijos crecer.

(Segunda parte) continuara….