“Los derechos humanos son un valor absoluto: se aplican a todos y cada uno de nosotros, independientemente de si estamos en movimiento o no, si ese movimiento es forzado o voluntario, o si está autorizado formalmente o no”, dijo este jueves el Secretario General de las Naciones Unidas ante el pleno de la Asamblea General de la Organización.
En su participación en el Foro de Revisión de la Migración Internacional, António Guterres destacó la mala administración, descoordinación y mal entendimiento de los desplazamientos transnacionales de población pese a que éstos han ocurrido durante toda la historia humana.
Guterres recordó que cada año mueren miles de migrantes cuando sólo buscan una vida digna y con oportunidades.
“Debemos hacer más para evitar la pérdida de vidas como un imperativo humanitario y una obligación moral y legal”, recalcó, llamando a redoblar esfuerzos para acabar con los traficantes de personas y proteger a los migrantes en situación vulnerable, en especial a las mujeres y las niñas.
“La migración no regulada es el cruel reino de los traficantes y continúa teniendo una costo terrible”, enfatizó.
Para combatir a esos delincuentes, Guterres pugnó por ampliar y diversificar los canales de migración, basándolos en el respeto a los derechos humanos, un enfoque que, además, ayudaría a resolver la escasez de trabajadores en algunos mercados laborales y permitiría avanzar hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.














