Después de años sacrificios sobre el tatami, Ana Rosa encontró la victoria que puede cambiar la historia de su familia.
La judoca dominicana subió a lo más alto del podio en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, pero el premio más importante no colgará de su cuello, estará en las paredes de una casa que lleva cuatro años esperando ser terminada.
El Gobierno anunció antes de los Juegos un incentivo de 300 mil pesos para cada medalla de oro conquistada por atletas dominicanos.














