El neutrino es una de las partículas más enigmáticas del universo. Los neutrinos están por todas partes, pero rara vez interactúan con la materia. En cosmología, influyen en la formación de estructuras galácticas a gran escala, mientras que en física de partículas, su minúscula masa sirve de indicador de procesos físicos hasta ahora desconocidos. Medir con precisión la masa de los neutrinos es, por tanto, esencial para una comprensión completa de las leyes fundamentales de la naturaleza.

 

Aquí es precisamente donde entra en escena el experimento KATRIN. En las instalaciones del KATRIN, se utiliza la desintegración beta del tritio, un isótopo inestable del hidrógeno, para evaluar la masa de los neutrinos. La distribución de energía de los electrones resultantes de la desintegración permite deducir el rango de masa del neutrino. La sofisticada tecnología del experimento KATRIN permite alcanzar una precisión sin precedentes en las mediciones de la masa de los neutrinos.

 

Los últimos resultados obtenidos por el experimento KATRIN indican que el neutrino tiene una masa de, como mucho, 0,45 electronvoltios/c(que corresponden a 8 x 10-37 kilogramos).

 

Este límite máximo es notablemente inferior al que se aceptó hace varios años.

 

La investigación es obra de la Colaboración KATRIN, un extenso grupo de científicos de más de 20 entidades en 7 naciones. De ellos, el primer firmante en este estudio es Max Aker, del Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT) en Alemania.