Su pareja en ese entonces la llamaba “vaca” y “gorda”. Cabe mencionar que este le era infiel. Según narra el Daily Mail, su marido utilizaba estos sobrenombres para digirse a su esposa cuando estaba con su amante.
La infidelidad, como muchas otras cosas, motivaron a Betsy. Inmersa en el dolor decidió someterse a una estricta dieta y un fuerte régimen de ejercicios. Ahora, el resultado es impactante, Betsy ha perdido 103 libras (47 kilos). Y entre sus motivaciones siempre han estado ser un ejemplo para su hija. Esta mujer transformó el dolor y la humillación en su arma para cambiar su estilo de vida, y para poder ser ahora una mujer renovada.
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