Hace tan solo una década, un sistema de Punto de Venta (POS) era poco más que una herramienta para procesar transacciones y guardar efectivo. Hoy, en 2026, esa definición parece prehistórica. La tecnología minorista ha avanzado a un ritmo vertiginoso, impulsada por cambios en el comportamiento del consumidor y por la necesidad imperiosa de eficiencia operativa.
Para las pequeñas y medianas empresas (PYMES) del Reino Unido, entender la evolución del EPOS (Electronic Point of Sale) o TPV (Terminal punto de venta) no es opcional; es la diferencia entre prosperar y quedarse obsoletos. Los sistemas actuales son el cerebro central de las operaciones comerciales, fusionando ventas, marketing, inventario y análisis predictivo en una única interfaz fluida.














