En la actualidad, la cultura de la inmediatez influye en gran parte de las personas, sobre todo, en las generaciones más jóvenes. Se trata de un fenómeno en la conducta y en la forma de vida de querer respuestas rápidas.

La capacidad a la espera y la tolerancia a la frustración son habilidades que se están debilitando cada vez más. En general, estamos viviendo más rápido, tenemos las cosas a nuestro alcance de manera más sencilla.

En este sentido, los más vulnerables a estos efectos a largo plazo, pueden ser los niños y las niñas, pues están naciendo y desarrollándose en esta época, que es cada vez más rápida.