Con grandes esfuerzos en inversiones primerizas, países de todo el mundo han empezado a tomar la electromovilidad como una alternativa de transporte que es amigable con el planeta, e incluso, a largo plazo, también con las carteras gubernamentales.

Con Chile como ejemplo central, por manejar un modelo eléctrico de movilidad sustentable en su ciudad capital, Santiago, que cada vez se expande más, las recomendaciones que se hacen son las mismas desde el Foro Internacional de Transporte (ITF, por sus siglas en inglés) para sus 69 Estados miembros, incluida recientemente República Dominicana.

“La electrificación es una de las soluciones importantes a los problemas de movilidad y Chile es un gran ejemplo para la región, si ellos pudieron, ¿por qué otros países no?”, es una de las interrogantes planteadas durante la celebración de la actividad en Leipzig, Alemania, donde el secretario de la IFT, que forma parte de Organización para la Coop