En los últimos años, los memes se han convertido en una nueva forma de comunicación en redes sociales e internet en general y, más allá de una imagen, video o texto, también son una expresión cultural. Este nuevo lenguaje ha transformado la experiencia de los usuarios que lo eligen porque es dinámico, simple y divertido.

 

Un equipo del Centro de Investigaciones en Mediatizaciones, de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) en Argentina, desarrolla una investigación sobre los memes. Los especialistas analizan la circulación horizontal de los memes y cómo contribuyen a la construcción de una agenda que antes era exclusiva de los medios de comunicación convencionales.

 

Probablemente, “los memes son lo más representativo de la cultura digital actual”, afirma a Argentina Investiga Cecilia Echecopar, docente de la Universidad Nacional de Rosario, quien junto a Rubén Biselli y Mariana Busso estudian este tema. Explica que su rapidez y facilidad para materializarlo le permiten estar permanentemente en el discurso público y marcar ciertos recorridos. “No impone temas, los retoma, pero configura una determinada visión de lo que está ocurriendo y es parte de la construcción del acontecimiento en cada caso”.

 

Por otro lado, “permite posicionarse frente a determinados temas de una manera fácil, agradable y con un compromiso ético débil porque es anónimo”, dice, y resalta que el humor es fundamental, como lo fue para el chiste gráfico y la publicidad. Además posibilita constituir grupos de pertenencia, aunque sean efímeros y cambiantes.

 

Asimismo, funciona como instancia terapéutica dado que incorpora situaciones complejas, traumáticas y que generan inestabilidad al flujo de lo cotidiano, con una mirada humorística que le quita dramatismo, según analiza la investigadora. En este sentido, sostiene que “lo traumático deja en suspenso la posibilidad de asignar un significado y el meme lo permite de alguna manera, que no es la más seria ni la más profunda, pero sí una que resulta ser útil a todos”.