Más cuestionable no ha podido ser la salida de Airbnb al pago de impuestos en República Dominicana, y es que en vez de colectar los tributos tal como lo hace en otros 17 países en los que opera, ha dejado esa tarea en RD en manos de sus anfitriones.

Airbnb ha instado a los propietarios a que sean ellos mismos los que se registren ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) para el pago de Itbis e ISR a través de la publicación de una guía sobre consideraciones fiscales. Con esto, la plataforma reafirma su postura de no ser el agente retenedor.