Durante el proceso de la agencia libre en nuestra liga, iniciado oficialmente el 15 de febrero, resaltamos los pro y los contra de algo nuevo, que se veía interesante, aunque no ha sido tan fabuloso como aparenta.

Antes los equipos tenían en su nómina estrellas que servían de modelos a los más jóvenes o realizaban el rol de mentores de los nuevos talentos. Uno podía ver a gente como Wilkin Castillo o Julián Yan durante años en la nómina activa de los equipos Lidom. Eury Pérez, Diego Goris, por mencionar dos nombres, han posado al anonimato. Nadie sabe de ellos, algunos se irán para Nicaragua, Panamá u otras ligas del Caribe, pues el proceso ha afectado a veteranos que ya cumplieron su ciclo de jugadores regulares.

Grandes figuras del pasado reciente han pasado a la categoría de totems o jarrones chinos: Juan Francisco, Jordany Valdespín o Robinson Canó ficharon mucho tiempo después del inicio de las negociaciones ampliadas el 15 de marzo.