La Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo hizo un alto en el camino para reconocer la trayectoria de seis de sus más connotados viejos robles.
Tomás Troncoso Cuesta, el más famoso cronista dominicano de todos los tiempos, el que con “Un saludo cordial a todos” penetró durante poco más de cinco décadas a muchos hogares dominicanos con la buena nueva, con el comentario atinado sobre el acontecer deportivo nacional e internacional.
Limitado por los 83 años que lleva a cuesta, esta vez –por primera vez– Tomás no tomó el micrófono y tuvo un papel meramente contemplativo.
Tommy, su hijo y colega, agotó el turno, pero le fue difícil porque la voz se le quebró en más de una ocasión y no le quedó más que bajar la cabeza hasta reponerse como pudo.
“Papí, estoy orgulloso de tí”, dijo entre lágrimas en el momento más emotivo del acto realizado por la benemérita institución en el Hotel Barceló-Lina.
Tommy, quien lo ha relevado en el el popular espacio “Los Deportes en Marcha”, agradeció el gesto de la ACD de rendirle homenaje a su padre.
Previamente, Rafael Díaz, quien compartió cabina con “El Técnico de los Ojos Verdes” en el Licey durante más de 15 años, hizo un pormenorizado pasaje de la trayectoria de éste en los medios electrónicos, poniendo especial énfasis en el programa radial matuti- no “Grandes Ligas en Acción”, que realizaba con Roosevelt Comarazamy y Fernando González Tirado, y que tanto aportó en su formación como cronista.














