El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) inició este viernes en el norte de Irak un desarme simbólico que debería poner fin a su conflicto con el Estado Turco, pero reclamó la liberación de su líder histórico antes de seguir adelante.
El Partido de los Trabajadores del Kurdistán, considerado terrorista por Turquía y sus aliados occidentales, se alzó en armas contra Ankara en 1984 para lograr la creación de un Estado kurdo, en un conflicto que ha dejado más de 40,000 muertos.
La ceremonia de desarme tuvo lugar el viernes por la mañana cerca de Suleimaniya, en la región del Kurdistán iraquí, fronteriza con Turquía y en cuyas montañas se refugian los combatientes kurdos. Un primer grupo de 30 guerrilleros quemaron sus armas, constató un periodista de AFP.














