Con ‘Speed’, Sandra Bullock y Keanu Reeves se convirtieron en una de las parejas más icónicas del cine de acción. Su química explosiva fue el principal combustible de un thriller de alta velocidad que sigue siendo una de las experiencias cinematográficas más memorables de los 90.
El éxito de la película de Jan de Bont dio lugar a una secuela, pero solo Bullock regresó (algo de lo que aún se arrepiente). ‘Speed 2’ fue un fracaso, pero con el tiempo, la demanda por una tercera entrega ha ido aumentando, especialmente en esta era de regresos nostálgicos y secuelas tardías.














