El ultraconservador asumirá el 11 de marzo con la promesa de combatir la delincuencia y la migración irregular en Chile, donde viven cerca de 300.000 indocumentados, en su mayoría venezolanos.
«El control migratorio es fundamental», ratificó Kast a la prensa en la región fronteriza de Dajabón, por donde se extiende una verja perimetral divisoria con Haití, el país más empobrecido de América.














