Treinta y seis años en el magisterio, dieciséis como maestra y veinte como directora de una institución educativa le sirvieron a Justina Reyes Jáquez para brindarles confianza, seguridad y afectos a sus estudiantes, dejando huellas en el corazón y la mente de los ya adultos que la recuerdan con cariño y reconocen cuando la encuentran en cualquier lugar donde transita.