En el Escogido, la ventaja no tiene número ni apellido. No se sienta en el dugout ni calienta en el bullpen; se enchufa y lanza sin cansarse.

Durante las últimas temporadas, el nivel ofensivo de los escarlatas ha dado grandes resultados. Sin embargo, detrás de esa producción hay una preparación previa que roza la magia: la Junior Hack Attack.

Se trata de una máquina que simula distintos tipos de lanzamientos, se ajusta a diferentes velocidades y trabaja directamente sobre las debilidades de los bateadores.