El abogado constitucionalista Julio Cury indicó que era previsible la sentencia TC/0225/25 del Tribunal Constitucional, en la que prohíbe al Ministerio Público y sus dependencias utilizar públicamente motes o sobrenombres en sus expedientes judiciales, tras determinar que esta práctica vulnera la presunción de inocencia, la dignidad humana, y los derechos al honor y al buen nombre de los procesados.
“La sentencia del Tribunal Constitucional era previsible, porque es contraria al derecho al buen nombre, a la reputación y a la integridad de los imputados, sean bautizados con nombres de animales o especies marinas, ya que eso traslada al imaginario colectivo un concepto de culpabilidad, contrario al estado de inocencia”, dijo Cury.














