Santo Domingo, RD -La madre de un joven que desde hace cuatro días sufrió una torsión testicular, que casi le provoca la muerte, denunció  que este  fue “rebotado” o transferido  de tres centros de salud.

Se trata de  Francisco Alberto Magallanes, de 24 años, quien finalmente fue intervenido quirúrgicamente en  el hospital Moscoso Puello, Su madre,  Sunilda Reyes,  narra a Hoy el calvario que vivió de un centro de salud a otro.

El paciente fue llevado a un centro de atención primaria privado, a los hospitales Francisco Moscoso Puello, Al Ney Arias Lora y a la clínica Cruz Jiminián.

Reyes narró que el dolor de su hijo empezó el miércoles 10 de mayo a las 10:00 de la mañana, por lo que lo despacharon de su trabajo y fue llevado a un centro privado, donde le hicieron una sonografía y lo remitieron  al hospital Francisco Moscoso Puello, “ahí ni la mano le pusieron”, contó la madre.

Al  llegar al hospital Moscoso Puello le dijeron que ese día no estaban haciendo cirugías y lo despacharon.

Entonces tomó la decisión de ir al Ney Arias Lora, allí estuvo desde las 2:30 de la tarde del miércoles  hasta las 11:00 de la noche. En ese centro  lo revisaron, lo medicaron y volvieron a enviar al hospital Moscoso Puello, en estado de mayor deterioro.

Ante esa situación decidió llevar a  su hijo a la casa, al sector de Guaricano, pero el dolor no cesaba y la hinchazón era cada vez mayor.

Ante la desperante situación la madre decide llevar a Magallanes a la clínica del doctor Cruz Jiminían, pero en la emergencia lo enviaron a consulta y le dijeron que no había urólogos disponibles.

¿Servicio humanizado?  Impotente, la madre regresa a su casa y por un contacto con el director del hospital Ney Arias Lora, decide volver con su hijo a ese centro de salud.

Una vez llegó a la emergencia, los médicos le reclamaban por qué volvió a llevarlo y no se quedó en el Moscoso Puello.

“Por qué vino”, “vino para que la lleven, es que no entienden”, le dijo una doctora en señal de disgusto.

Cuando se enteraron que el paciente había sido recomendado por la dirección del hospital para recibir atención, una doctora se mofaba del enfermo y le decía, “el pacientico de la dirección”, o “el paciente estrella”.

“No te dejes humillar porque venga de la dirección”, dijo una enfermera. Hasta la secretaria les pedía que regresaran al Moscoso en tal situación.

La madre del joven narró que finalmente a su hijo le  pusieron una solución, lo inyectaron, se estabilizó y se lo refirieron al hospital Moscoso Puello.

Pero su calvario siguió, porque en el Ney Arias no había  ambulancia para llevarlo  al Moscoso Puello, por lo que los médicos de la emergencia le dieron un número de teléfono para que llamara una ambulancia. “Si no encuentra pública búsquela privada o lléveselo en un taxis”, le dijeron.

Por una gestión de un conocido se logró una ambulancia de la red, el joven fue llevado al Moscoso Puello y operado de emergencia, perdió un testículo y está vivo para contarlo.

La madre decidió denunciarlo, porque piensa que eso es lo que viven los pobres en los hospitales cada día, “quiero evitar que a otros le pase lo que vivió mi hijo y mi familia”.