José María Cabral es un cineasta aclamado. Desde su ópera prima, “Jaque Mate”, hasta la recién estrenada “Tíguere”, se ha dedicado a hacer de su cine una crónica del tiempo que le ha tocado vivir, sin olvidar una mirada al pasado reciente. No solo se ha conformado con el drama social (“Hotel Copelia”), sino que ha incursionado en la comedia de ciencia ficción (Arrobá) y en el humor negro (Detective Willy).
También han sido notables sus cortometrajes y documentales, con los que ha ganado una importante audiencia entre las nuevas generaciones de cineastas y espectadores a través de su mirada sensible e interés en temas de importancia social.
– ¿Cuál es el elemento más importante con el que debe contar una buena película?
La historia, sin duda. Una buena historia es el corazón de cualquier película. Es lo que conecta al público emocionalmente, lo que lo hace reflexionar, cuestionar y sentir. Sin una historia sólida, el resto de los elementos, por más técnicos o visualmente impactantes que sean, se quedan sin un propósito real.














