Johnny Depp y su exmujer, Amber Heard, protagonizaron una de las batallas legales más mediáticas de los últimos años. Ella le acusaba de agresiones y violencia doméstica, mientras que él alegaba que se trataba de difamaciones.
El jurado acabó fallando a favor del intérprete, cuya carrera e imagen pública, en todo caso, se vieron gravemente perjudicadas. Recordando ahora el juicio y todo lo que conllevó, , el actor de Piratas del Caribe se ha descrito como «un conejillo de Indias para el Me Too».














