Mientras que ciertas categorías de los Oscar han sido notablemente discutidas desde que se anunciaron las nominaciones en enero, la estatuilla a Mejor Actriz tenía el nombre de Jessie Buckley grabado desde el principio. La actriz irlandesa ha sido la absoluta protagonista de esta temporada de premios, habiéndose hecho con el Globo de Oro, el premio BAFTA, el SAG y, ahora, con el galardón más aclamado de la industria.