Susie Wiles, la discreta pero influyente jefa de despacho del presidente Donald Trump, criticó la gestión de la secretaria de Justicia Pam Bondi en el caso de Jeffrey Epstein y ofreció una visión sin adornos de su jefe y su círculo cercano en una serie de observaciones publicadas el martes en Vanity Fair que no tardaron en causar conmoción en Washington y llevaron a la Casa Blanca a entrar en modo de control de daños.

Las sorprendentes declaraciones de Wiles, la primera mujer en ocupar su puesto actual, incluyen una descripción del presidente como alguien con “una personalidad de alcohólico” y al vicepresidente JD Vance como un calculador “conspiranoico”. Las observaciones de Wiles, quien rara vez da declaraciones públicas dado el carácter de su trabajo en la Casa Blanca, plantearon dudas sobre si podría estar por dejar su puesto.