Israel bombardeó el jueves el aeropuerto internacional de Saná, la capital de Yemen, y otros objetivos de los rebeldes hutíes, en operaciones que dejaron al menos seis muertos, tras los recientes disparos de misiles de esas milicias aliadas de Irán contra Israel.

«Estamos decididos a cortar esta rama del terrorismo del eje del mal iraní. Continuaremos hasta acabar el trabajo», declaró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras las incursiones de su aviación en Yemen, un país del sudoeste de la península Arábiga, situado a más de 2.000 kilómetros de Israel.