Un bombardeo israelí mató este miércoles a 16 personas en una ciudad del sur de Líbano, incluyendo al alcalde, en una ofensiva sin cuartel contra el movimiento islamista Hezbolá, que hace temer una «escalada extremadamente peligrosa» en Medio Oriente.

Los bombardeos israelíes en Líbano ya devastaron amplias zonas del territorio y obligaron a casi 700.000 habitantes a abandonar sus hogares desde que se intensificó la ofensiva el 23 de septiembre, según la ONU. Un recuento de la AFP basado en datos oficiales cifra en al menos 1.373 los muertos en el país desde esa fecha.