Israel atacó el lunes la estación de la televisora estatal de Irán durante una transmisión en vivo, obligando a una reportera a salir de cámara tras una explosión, en una ofensiva efectuada después de que Teherán lanzara una nueva oleada de misiles a territorio israelí que dejó al menos ocho muertos.

En otros acontecimientos, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu alegó que los ataques efectuados por Israel han provocado que el programa nuclear de Irán sufra un retroceso de «mucho, mucho tiempo”. Dijo también que Israel no intenta derrocar al gobierno iraní, pero apuntó que no se sorprendería si eso sucediera a consecuencia de los ataques.