Las moléculas de ADN que presentan tres hebras en lugar de dos, conocidas como hélices triples, parecen estar implicadas en procesos de regulación de la expresión génica y pueden servir para el desarrollo de nuevos fármacos que bloquen la expresión de un gen y puedan aplicarse en el tratamiento de enfermedades.

 

Unos científicos en el Instituto de Química Física Blas Cabrera (IQF), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España, utilizan la resonancia magnética nuclear para observar la estructura de esa infrecuente molécula de ADN de tres hebras

 

“El ADN forma normalmente estructuras helicoidales con dos hebras que discurren de manera antiparalela una respecto a la otra. Es la clásica doble hélice”, explica Carlos González, investigador del CSIC en el IQF. “Sin embargo, en ocasiones el ADN puede adoptar otra estructura, también helicoidal, pero en la que se asocian no dos, sino tres hebras. Son las llamadas hélices triples”, explica.

 

“Existen bastantes evidencias de que las hélices triples se forman transitoriamente en la célula y que tienen un papel en la regulación de la expresión génica”, según explica Miguel Garavís, investigador postdoctoral del IQF y autor principal del estudio. Además, si la tercera hebra se añade desde el exterior de la célula y tiene la secuencia de nucleótidos adecuada, se unirá a una región muy específica del ADN celular, inhibiendo la expresión del gen codificado por esa región. “Esto hace que la formación de hélices triples sea de mucho interés para la industria farmacéutica”, apunta.