Si una civilización extraterrestre estuviera buscando, desde su mundo en otro sistema solar, señales de vida inteligente en la Tierra y decidiera intentar interceptar telecomunicaciones enviadas desde aquí, ¿cuál sería su mejor estrategia para captar dichas señales? Unos científicos han analizado cuándo y dónde las transmisiones humanas interplanetarias serían más detectables por un observador de fuera de nuestro sistema solar y los resultados de su estudio sugieren que los patrones descubiertos podrían usarse para guiar nuestra propia búsqueda de señales artificiales generadas por seres inteligentes de fuera de nuestro sistema solar.

 

Esta nueva estrategia podría aumentar de manera notable las probabilidades de que las investigaciones de tipo SETI (siglas en inglés de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) obtengan algún resultado prometedor.

 

El estudio lo han llevado a cabo Pinchen Fan y Jason Wright, de la Universidad Estatal de Pensilvania, y Joseph Lazio, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, en Estados Unidos todas estas instituciones.

 

Para este estudio, los investigadores se centraron en las transmisiones humanas al espacio profundo, principalmente hacia naves espaciales interplanetarias, en vez de en las transmisiones dirigidas a vehículos en órbita terrestre baja, las cuales tienen menos potencia y resultarían difíciles de detectar a gran distancia.

 

Los investigadores comprobaron que, tal como era previsible, las señales de radio enviadas desde la Tierra al espacio profundo se dirigen predominantemente hacia naves espaciales cercanas a Marte. Un planeta como Marte no bloquea la transmisión completa, por lo que una nave espacial o un planeta distantes situados en la trayectoria de estas comunicaciones interplanetarias podrían detectar la transmisión; esto ocurriría cuando la Tierra y Marte se alineasen con ese observador distante desde su perspectiva.