Científicos de la Universidad Tecnológica de Nanyang, en Singapur (NTU Singapore), han desarrollado un sistema de Inteligencia Artificial (IA) que reconoce los gestos de las manos combinando una electrónica muy delgada con visión por computadora.

 

El reconocimiento de los gestos de la mano humana por los sistemas de IA ha sido un desarrollo valioso en el último decenio y se ha adoptado en robots quirúrgicos de alta precisión, equipos de vigilancia de la salud y en sistemas de juegos.

 

Los sistemas de reconocimiento de gestos por inteligencia artificial que inicialmente eran solo visuales han sido mejorados mediante la integración de información proporcionada por sensores ponibles, un método conocido como «fusión de datos«. Los sensores que se pueden llevar puestos recrean la capacidad sensorial de la piel, en el marco de lo que se conoce como sistema «somatosensorial«.

 

Sin embargo, la precisión del reconocimiento de gestos sigue viéndose obstaculizada por la baja calidad de los datos que llegan de los sensores que se pueden llevar puestos, normalmente debido a su gran tamaño y al poco contacto con el usuario, y a los efectos de los objetos visualmente bloqueados y la mala iluminación. La integración de los datos visuales y sensoriales plantea otros problemas, ya que representan conjuntos de datos que no coinciden y que deben procesarse por separado y luego fusionarse al final, lo que es ineficiente y da lugar a tiempos de respuesta más lentos.

 

Para afrontar estos retos, el equipo de la NTU creó un sistema de fusión de datos «bioinspirado» que utiliza sensores de tensión estirables similares a los de la piel, fabricados con nanotubos de carbono de pared simple, y un método de inteligencia artificial que se asemeja a la forma en que los sentidos de la piel y la visión se manejan juntos en el cerebro.