Los violines, violas y violonchelos que tocó la Orquesta del Mar en su debut el lunes en el famoso Teatro alla Scala de Milán llevan consigo historias de desesperación, pero también de redención.
La madera que se arrancó, talló y cinceló para formar los instrumentos fue recuperada de barcos en ruinas que se usaron para traficar inmigrantes a las costas de Italia; los luthiers que los crearon son reclusos de la prisión más grande de Italia.
El proyecto, denominado Metamorfosis, se centra en transformar lo que de otro modo podría desecharse hasta convertirlo en algo de valor para la sociedad: madera podrida en instrume














