Unos ingenieros han diseñado un motor de electrospray, ligero y barato, que resulta ideal para propulsar pequeños satélites. Quizá lo más interesante de este motor es que, de ser necesario, puede ser fabricado a bordo de una nave espacial, ya que tan solo requiere una impresora 3D.

 

Los motores de electrospray aplican un campo eléctrico a un líquido conductor, generando un chorro de alta velocidad de gotitas diminutas que pueden propulsar una nave espacial. Estos motores, cuyo tamaño puede ser minúsculo, son ideales para pequeños satélites del tipo conocido como CubeSat.

 

Los motores de electrospray no sirven para propulsar una nave desde la Tierra al espacio, pero en cambio resultan muy útiles para ejecutar maniobras precisas en el espacio. El empuje generado por un emisor de electrospray es minúsculo, por lo que los motores de electrospray suelen utilizar un conjunto de emisores.

 

Tradicionalmente, estos motores han venido fabricándose en salas blancas de semiconductores, lo que resulta caro, consume mucho tiempo, y limita quién puede fabricarlos.